La falta de apetito es un problema muy común en el niño, y a su vez causa de problemas, como son la perdida de peso, hipodesarrollo estatural, anemia, desnutrición, defensa baja contra los microbios, dolor de vientre y otros.
En la Republica Dominicana, las madres son proclives a dar dinero a los niños de modo de tranquilizarlos o apartarlos por un momento, enviándolo al colmado a comprar dulces. Y precisamente los dulces, caramelos y gomas de mascar son causa muy frecuente de la inapetencia que afecta a los pequeños.
Es necesario que las madres no den dinero al niño, aunque él lo reclame. Cuando este desee comer algo, la madre debe comprarle ella misma algo que le sea conveniente, como son las frutas o alguna galleta no saturada de azúcar. Esta sola medida puede resolver el problema de inapetencia si es el caso. En otras ocasiones, la causa principal de la falta de apetito es el desorden horario para comer. Si este es regularizado, haciendo además los ajustes de composición y cantidad del plato a comer, los avances hacia la solución serian notables. Toca al médico detectar cualquier otra causa oculta, aislada o no.
En los casos en que la anemia está presente, ella misma puede contribuir a prolongar la falta de apetito, por lo que convendría, en los casos que persisten, llevar al niño a una evaluación de la sangre.
En la Republica Dominicana, las madres son proclives a dar dinero a los niños de modo de tranquilizarlos o apartarlos por un momento, enviándolo al colmado a comprar dulces. Y precisamente los dulces, caramelos y gomas de mascar son causa muy frecuente de la inapetencia que afecta a los pequeños.
Es necesario que las madres no den dinero al niño, aunque él lo reclame. Cuando este desee comer algo, la madre debe comprarle ella misma algo que le sea conveniente, como son las frutas o alguna galleta no saturada de azúcar. Esta sola medida puede resolver el problema de inapetencia si es el caso. En otras ocasiones, la causa principal de la falta de apetito es el desorden horario para comer. Si este es regularizado, haciendo además los ajustes de composición y cantidad del plato a comer, los avances hacia la solución serian notables. Toca al médico detectar cualquier otra causa oculta, aislada o no.
En los casos en que la anemia está presente, ella misma puede contribuir a prolongar la falta de apetito, por lo que convendría, en los casos que persisten, llevar al niño a una evaluación de la sangre.

